Otoñada incansable


Otoñada incansable
de mirar abusón,
donde se ajan las violetas de
de mi acordeón.

Edad del corazón,
que arrollas el cuerpo,
en la ráfaga del viento
efímero, de mirar abusón .
Ajas las violetas del acordeón,
presentes en todos los sueños.
Roza el aura flotante,
la otoñada incansable,
bajo tu rostro de arpía,
hiriente cual arpón.
Te llevas las hojas, el polvo, y la arena,
que valsan, al compás de la canción,
sobre las aspas de tu molino,
 un robo más para tu arcón.
Los huesos se apilan,
como la hojarasca podrida,
en las esquinas del camino,
en tu noche dormida,
 en el frío de tu iceberg,
bajo tus púas que aniquilan,
y ahorcas el corazón.

Carmen Silza

Amigos de Rodar y Volar

Google+ Followers